Tu equipo se pasa el día contestando "hola, ¿qué servicios tienen?". Y mientras tanto, el lead que sí estaba calificado espera. Las respuestas automáticas de WhatsApp no están para reemplazar vendedores: están para responder solas lo repetitivo y liberarle tiempo al equipo para atender a los clientes que sí valen la pena. Acá te dejo el armado completo de ese primer bot dentro de Kommo, bloque por bloque, tal como lo construí en una cuenta real. Sin humo y con los errores que ya me comí.
Las respuestas automáticas de WhatsApp que arman con Salesbot suelen fallar por un detalle: el límite de tres botones por mensaje. Acá el bot completo, con menú, etiquetas, pausas y derivación a un vendedor, sin romper ese límite.
Antes de tocar nada: qué necesitás para armar respuestas automáticas de WhatsApp
Para armar respuestas automáticas necesitás sí o sí un WhatsApp conectado a la cuenta. En este armado uso WhatsApp API, que es la conexión con la que trabajo para poder usar los botones de WhatsApp dentro del bot.
Con eso resuelto, la ruta es: Automatiza → agregar disparador → Salesbot → crear un nuevo bot → Comenzar desde cero.
Ese "comenzar desde cero" es el camino que uso: arrancás con el lienzo limpio y construís el hilo conversacional vos, que es la única forma de entender de verdad lo que estás armando.
El menú principal: la primera pantalla que ve tu cliente
El primer bloque es un mensaje. Ahí armás el saludo y el menú.
Un detalle que cambia la percepción del lead: podés insertar el nombre del contacto para que el mensaje salga personalizado. Se hace con corchetes; al escribir el corchete Kommo te ofrece los campos disponibles y elegís el nombre. Después lo reemplaza solo. El resultado es "Hola, Juan, bienvenido a la agencia", no "Hola, estimado cliente".
Debajo del texto agregás los botones de acción. En el ejemplo del video armé un menú de servicios: implementación de Kommo, implementación de IA, Meta Ads y Google Ads.
Y acá aparece la primera limitación real: el texto del botón tiene un límite de caracteres. Con "Google Ads" no me entraba la S y tuve que resolverlo acortando y metiendo un guion. No es un capricho: escribí los botones cortos desde el principio y te ahorrás la pelea.
La regla de los tres botones (rompela y vas a ver)
Esta es la que más cuesta y la que nadie te avisa. Máximo tres botones por mensaje.
Kommo te deja agregar un cuarto. El problema no está en Kommo, está en WhatsApp: cuando hay más de tres, WhatsApp manda dos mensajes. Uno con el texto y los primeros tres botones, y otro mensaje que repite todo el texto con el botón sobrante suelto. El cliente recibe lo mismo dos veces y la conversación queda como si el sistema estuviera roto.
La solución que uso siempre: en el tercer botón pongo "Ver más opciones" o "Otros", y sobre ese botón construyo el siguiente nivel del menú. Así podés tener todas las opciones que quieras sin duplicar mensajes. Si querés ir más lejos, con listas desplegables se manejan menús largos mucho mejor: eso lo desarrollo en botones y listas de WhatsApp con Kommo.
Ordenar el lienzo: la diferencia entre un bot y un nudo
Cada botón abre una rama. Si elige "implementación de Kommo" recibe la info de implementación; si elige "implementación de IA", la de IA; si elige Meta Ads, la de Meta Ads.
Conectar las ramas es literal: arrastrás de un bloque al otro y se unen.
Y hay un consejo que parece estético pero es operativo: ir moviendo los bloques y dejando espacio a medida que construís. Cuando el bot crece, si no fuiste ordenado, no entendés más el hilo conversacional ni podés mantenerlo. Yo lo armo y lo separo al mismo tiempo, siempre.
Otra cosa que ahorra trabajo: cuando varias ramas terminan en la misma pregunta, no dupliques el bloque. Arrastrás las tres ramas al mismo nodo. Si "agendar reunión" pregunta lo mismo venga de donde venga, un solo bloque para las tres.
Qué hacer cuando el cliente no respeta el menú
Siempre, siempre va a haber alguien que en vez de tocar un botón escriba "quiero hablar con un asesor". Para eso está la salida otra respuesta.
Lo que hago es duplicar el bloque del menú, quitarle el "hola" (porque ya saludaste) y dejarle solo las opciones, encabezado con "No comprendo tu respuesta". Después conecto cada botón de ese menú repetido con la rama que ya existía: implementación con implementación, IA con IA, Meta Ads con Meta Ads.
Y si vuelve a responder cualquier cosa, se puede armar un bucle: lo devuelve al mismo "no comprendo" hasta que elija una opción válida.
El seguimiento: pausas y temporizadores
Acá está el bloque que convierte un menú en una máquina de seguimiento.
La pausa tiene dos modos y los vas a usar los dos:
- Esperar hasta recibir un mensaje. El bot se queda esperando la respuesta del cliente. Cuando llega, continúa el flujo.
- Temporizador. Si en X tiempo no contestó, dispara otra cosa.
El ejemplo concreto: después de preguntar "¿en qué horario podés una reunión?", pongo una pausa hasta recibir mensaje con un temporizador de 15 minutos. Si contesta, sigue el camino normal y le digo "perfecto, en breve un vendedor se pone en contacto". Si a los 15 minutos no dijo nada, le mando "estamos a la espera de tu respuesta para asesorarte".
Ese segundo mensaje es el que recupera conversaciones. No es magia: es que el bot no se olvida y tu vendedor sí.
Las acciones que hacen que el bot sirva para vender
Un bot que solo manda texto es un contestador. Lo que lo vuelve útil es lo que ejecuta por detrás.
Etiquetas. Podés etiquetar automáticamente según la rama que eligió: "interesado", "asesorar", lo que uses vos. Un detalle que se pasa por alto: la etiqueta hay que ponerla en "acuerdo", que es el lead. Si la ponés en otro lado, después no la encontrás en los filtros.
Cambiar usuario responsable. Y acá va la regla que rompe más implementaciones: hay que hacerlo dos veces. Una vez sobre main contact y otra vez sobre acuerdo. O sea, usás la acción, la configurás en el contacto, y volvés a usar la misma acción para configurarla en el lead. Si cambiás solo una, el vendedor recibe media cosa. Sobre cómo repartir esos chats entre varios vendedores en rotación, está la guía de round robin en Kommo.
Crear tareas. Se puede generar la tarea automáticamente: fecha límite inmediata o a los 5 minutos, usuario responsable el actual, tipo seguimiento, y el texto "llamar a este lead". Así el vendedor no depende de acordarse.
También están disponibles el envío de webhooks y la generación de formularios, por si necesitás conectar con otro sistema.
Imágenes, audios y el cierre con pregunta
El bot no está limitado a texto. Podés mandar:
- Imágenes. Por ejemplo, una captura con los servicios de la empresa, acompañada de un texto abajo.
- Mensajes de voz. Sí, el bot puede enviar un audio grabado por vos. Es raro la primera vez y funciona muy bien: baja la sensación de robot.
- Archivos.
Y un criterio de venta que aplico siempre: cerrá los mensajes con una pregunta. "¿Cuál te interesa?" mantiene el chat vivo. Un mensaje que termina en punto, lo mata.
Probalo antes de publicarlo (y después probalo en serio)
Kommo tiene una función que casi nadie usa: vista previa del bot. Simula la conversación de WhatsApp Business dentro de la plataforma y recorrés todo el camino sin molestar a nadie.
Cuando ya está, lo activás. Definís el disparador ---por ejemplo, que se ejecute cuando el lead se crea en esa etapa---, lo dejás activo, guardás y le ponés un nombre. Después mandale un mensaje real desde tu propio número y mirá el chat completo: vas a ver el saludo, las opciones, la etiqueta aplicada, el usuario responsable asignado y el lead movido a "contacto inicial". Todo registrado.
Ese chequeo en vivo es lo que separa un bot que "está armado" de uno que funciona. El armado fino, bloque por bloque, lo detallo en cómo crear bots de WhatsApp funcionales con Kommo.
El bot de postventa que casi nadie arma
Con la misma lógica podés encadenar otros bots. El de postventa es de los más rentables y de los más olvidados: cuando el lead pasa a "logrado con éxito", se dispara un mensaje de agradecimiento automático.
Y se puede complejizar: en vez de un simple "gracias", armás un net promoter score pidiendo una puntuación del 1 al 10. El cliente ya te compró; ese es el mejor momento para pedir una opinión, y el bot lo hace solo.
Cuándo el bot deja de alcanzar
Voy a ser honesto sobre el límite. La única deficiencia real del bot es que es muy estructurado. Contesta todo, pero no personaliza.
Tenemos clientes que reciben 100 o 200 consultas diarias. En ese volumen, un bot de menú responde, pero no da la sensación humana que la venta necesita. Ahí es cuando conectamos Agentes de IA: nosotros usamos la API de OpenAI, le cargamos un prompt con todo lo que tiene que responder, y el sistema asesora al lead como si fuera un chat conversacional real.
Se pueden montar varios: un agente de ventas, uno de postventa, uno de recursos humanos, uno interno para el equipo. La experiencia con nuestros clientes fue muy buena.
Pero el orden importa: primero el bot, después la IA. Si no tenés absolutamente nada, empezá por un bot que resuelva las primeras conversaciones. Cuando ya tenés experiencia usándolo y sabés qué te preguntan, ahí sumás inteligencia artificial. Las opciones disponibles hoy las comparo en IA para empresas: Kommo AI, n8n o Aplicada AI.
Por qué publicamos esto
Porque el que arma mal su primer bot termina desconfiando de la automatización entera. Ve que WhatsApp le manda mensajes duplicados, que el vendedor no recibe el lead, que la etiqueta no aparece en ningún filtro, y concluye que "los bots no sirven". No es cierto: es que hay cuatro reglas que nadie te cuenta. Preferimos regalar esas cuatro reglas y que el mercado entienda lo que compra. Si lo hacés vos, perfecto. Si querés que lo hagamos nosotros, también.
Armar respuestas automáticas WhatsApp con botones, dentro del límite de tres opciones por mensaje y con un paso claro para derivar el chat a un vendedor, es lo que separa lo que funciona de lo que termina frustrando al cliente.
Armá el primero esta semana
Ya tenés el mapa completo: menú con nombre personalizado, máximo tres botones, rama de "no comprendo" con bucle, pausas con temporizador para el seguimiento, etiqueta en el acuerdo, cambio de responsable por duplicado, tarea automática y prueba en vista previa antes de publicar.
El próximo paso es chico y concreto: entrá a Automatiza, creá un bot desde cero y armá solo el menú principal con tres botones. Nada más. Probalo en vista previa, mandate un mensaje a vos mismo y mirá si el lead se mueve de etapa. Con eso ya estás por delante de la mayoría.
Y si querés que revisemos el flujo antes de exponerlo a tus clientes, escribinos y lo miramos juntos.
Preguntas frecuentes
01¿Con qué conexión de WhatsApp armaste este bot?
Con WhatsApp API. Es la que uso para poder trabajar con los botones de WhatsApp dentro del Salesbot, que es lo que sostiene todo el menú de opciones.
02¿Cuántos botones puedo poner en un mensaje de WhatsApp?
Tres. Si agregás un cuarto, WhatsApp divide el envío en dos mensajes y el cliente recibe el texto duplicado. La salida es poner "ver más opciones" como tercer botón y abrir un submenú.
03¿Por qué el vendedor recibe el chat pero no ve el lead?
Porque la acción de cambiar usuario responsable se aplicó solo una vez. Hay que ejecutarla dos veces: sobre main contact y sobre acuerdo.
04¿Puedo probar el bot sin que le llegue a un cliente real?
Sí. Kommo tiene una vista previa que simula la conversación de WhatsApp Business y te deja recorrer todas las ramas antes de activarlo.
05¿El bot reemplaza a mis vendedores?
No. Resuelve las primeras conversaciones, califica y deriva. La conversación que cierra la venta sigue siendo humana, y por eso el bot siempre termina pasándole el lead a una persona.
06¿Qué pasa si necesito mostrar más de tres opciones en el menú?
Agregás "ver más opciones" como tercer botón y abrís un submenú con las opciones restantes, en vez de forzar un cuarto botón en el mismo mensaje.
07¿Cómo evito que el bot responda a un cliente que ya está hablando con un vendedor?
Con una condición o etiqueta que identifique si el chat ya fue derivado, para que el Salesbot no vuelva a interceptar esa conversación.

