Si estás esperando tener el plan cerrado para empezar un negocio, o para dar el próximo paso dentro del que ya tenés, ese momento no llega. Grabé este video en el Memorial Park de Okinawa, en medio de un viaje que hice con más de diez clientes de la agencia y tres consultorías uno a uno en curso. Es corto, como el video, y va directo a lo único que me parece importante: cuánto hay que planificar y cuándo hay que salir a hacer.
La idea de que hay que tener todo resuelto para empezar un negocio es la que más frena a la gente. Esta reflexión, grabada en medio de un viaje sostenido a pulso con el equipo delegando, plantea lo contrario: planificar poco y dejar fluir el resto.
Para empezar un negocio, la mayoría piensa que hay que planificar todo
Y no es así. Con la experiencia de asesorar empresas en la consultoría me di cuenta de algo bastante contrario a lo que te diría cualquier gurú o mentor: cuanto más innovás e improvisás, mejor es el resultado.
Ojo, no estoy diciendo que planificar no sirva. Tiene que haber un grado de planificación en tu negocio: el paso uno, el paso dos, qué es lo que tengo que hacer, el liderazgo. Pero yo planifico y después dejo mucho fluir. De eso se ríe mi madre y se ríen mis clientes, porque desde afuera pareciera que hay caos.
El estado caótico: donde fluyen las mejores cosas
Realmente es a través de ese estado en el que tenés caos y a la vez tenés orden donde fluyen las mejores cosas. Lo he escuchado llamar estado caótico, entre el orden y el caos. No es desorden puro ni es un cronograma cerrado.
El que no arriesga no gana. Y si aprendés a navegar en la incertidumbre en el siglo XXI, vas a estar diez pasos antes que cualquier empresario que necesite certezas completas para moverse.
Lo que tuve que dejar armado para poder venir a Okinawa
Esta es la parte que casi nadie cuenta cuando muestra el viaje. Me propuse venir con un montón de trabajo encima: estamos llevando más de diez clientes de la agencia y estoy haciendo tres consultorías personalizadas uno a uno de negocios.
Pude hacerlo porque lo delegué con mi equipo. Me estoy apoyando mucho en un project manager para repartir las tareas, viajar y seguir trabajando.
Y el que te dice que viajes por el mundo no te cuenta todo: no es un sueño de rosas, es complejo. La distancia y el cambio horario —más de doce horas— complican bastante la operación de todos los días.
“No sé cómo, pero lo voy a hacer”
Es una frase que tuve siempre y que te la comparto porque la podés aplicar tal cual a tu vida. Si realmente querés hacer algo, lo podés hacer. Lo estoy haciendo yo a mi edad, pagándome todo, delegando tareas y haciendo cosas que amo.
Lo único que no sabés es el cómo. Eso es lo que te falta, y por eso tenés que empezar por el primer paso. No quiero que esto quede como un video motivacional, sino como algo práctico: que empieces a hacer realmente lo que querés hacer, y que arranques con ese primer paso.
Mi sueño era venir a Okinawa a conocer todo esto, y lo estoy haciendo. Es posible, y es cuestión de tiempo.
Por qué publicamos esto
Porque no vende nada y nos ahorra conversaciones a los dos. Preferimos hablar con alguien que ya intentó algo y se equivocó: ahí hay material real para trabajar. Con el que sigue esperando el plan perfecto no hay sobre qué sentarse todavía.
Si estás esperando el momento perfecto para empezar un negocio, la salida no es planificar más: es aceptar que el momento perfecto no existe y dar el primer paso para emprender que venís postergando.
Un solo paso
No armes un plan nuevo. Elegí eso que venís postergando y definí cuál es su primer paso concreto.
Podés ver el video completo en el canal, grabado en el Memorial Park de Okinawa. Si esta reflexión te resuena, seguí con errores al emprender: la realidad que nadie te cuenta y con disciplina empresarial: lo que aprendí en Okinawa. Y si lo que te frena es que no tenés a quién delegarle para poder soltar la operación, escribinos y lo miramos sobre tu caso.
Preguntas frecuentes
01¿Hay que tener todo planificado antes de empezar un negocio?
No. Tiene que haber un grado de planificación —paso uno, paso dos, liderazgo—, pero por mi experiencia asesorando empresas, cuanto más innovás e improvisás sobre esa base, mejor es el resultado.
02¿Qué es el estado caótico aplicado a una empresa?
Es el punto en el que conviven el orden y el caos: tenés una estructura mínima y a la vez dejás lugar a lo que no estaba previsto. En mi experiencia es donde fluyen las mejores cosas.
03¿Cómo hago para viajar sin frenar el negocio?
Delegando. En mi caso me apoyo mucho en un project manager que reparte las tareas del equipo, y así puedo viajar y seguir trabajando con más de diez clientes de agencia y tres consultorías activas.
04¿Y si no sé cómo hacerlo?
Es lo normal: lo único que te falta es el cómo. La frase que uso es “no sé cómo, pero lo voy a hacer”, y el primer paso no necesita el mapa completo.
05¿Planificar poco significa no tener ningún plan?
No. Significa tener un grado mínimo de planificación —los pasos básicos y el liderazgo— y dejar que el resto se resuelva sobre la marcha, en vez de esperar un plan cerrado para recién arrancar.
06¿Se puede delegar un negocio chico para poder viajar o tomar distancia?
Sí, apoyándose en un project manager o alguien de confianza que reparta las tareas del equipo. No elimina la complejidad de operar a distancia, pero la hace posible.

